PRENSA

Como tormenta en el desierto

Mientras las comunidades judías y el fiscal Nisman piden sanciones, el juez Canicoba Corral sostuvo que D’Elía no cometió ningún delito al entrevistarse con un prófugo de la causa AMIA. También habló Randazzo.
El encuentro de Luis D’Elía con el iraní Moshen Rabbani, prófugo en la causa que investiga el atentado contra la AMIA, siguió ayer en el centro de la polémica. La Casa Rosada, a través del ministro del Interior, Florencio Randazzo, salió a aclarar que D’Elía “no integra el gobierno ni fija las posiciones” sobre política exterior. “La Presidenta ha sido clara con respecto a los imputados por la Justicia argentina: tienen que ser extraditados y rendir cuenta por sus actos a nuestro país”, advirtió Randazzo. Las entidades judías volvieron a repudiar la reunión con Rabbani, pero el juez a cargo del expediente de la AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, aclaró que “no es una conducta prohibida por la ley” y descartó así la posibilidad de citarlo a declarar, como había sugerido el fiscal Alberto Nisman.
D’Elía regresó ayer al país luego de su visita a Irán. Tras aterrizar en Ezeiza, el dirigente de la Federación de Tierra y Vivienda defendió el encuentro con Rabbani y dobló la apuesta, anunciando que hoy, en su programa de Radio Cooperativa, entrevistará al religioso iraní.
El dirigente de La Matanza cuestionó además la posición del Gobierno frente al régimen de Irán: “Lula (el presidente de Brasil) está por ir en visita oficial a Irán y (José) Pepe Mujica (su par uruguayo) anunció que también va a viajar”, apuntó. En ese sentido, D’Elía dijo que su visita tuvo el objetivo de “agradecerles por su apoyo al reclamo de soberanía argentina sobre las Malvinas, y por haber comprado el año pasado 1300 millones de dólares en productos argentinos. Irán tiene planificado llevar esa compra a los 2 mil millones y para nosotros es producción y trabajo”.
La visita a Teherán había generado desde su inicio malestar en las entidades judías, pero cuando se conoció que D’Elía había tenido además una reunión con uno de los acusados por el ataque a la AMIA, las críticas arreciaron. Ante los cuestionamientos de los dirigentes de la comunidad judía y del fiscal Nisman, ayer fue el ministro del Interior quien salió a hacer las aclaraciones del caso. “Que D’Elía vaya o no a Irán es una cuestión de D’Elía –dijo Randazzo–. Lo que tiene que quedar claro es que D’Elía no integra este gobierno ni fija las posiciones del Gobierno. Sobre un tema tan delicado, la posición la ha fijado la presidenta de la Nación en forma permanente. Ella ha sido clara con respecto a los imputados por la Justicia argentina: tienen que ser extraditados y rendir cuentas por sus actos a nuestro país.”
En la comunidad judía hubo nuevas muestras de enojo. A las críticas de los últimos días se sumaron los Familiares y Amigos de las Víctimas de la AMIA. “Luis D’Elía, una vez más, vuelve a utilizar nuestro dolor en forma artera, como lo hiciera años anteriores –señalaron en un comunicado de prensa–. El puede elegir en qué vereda colocarse, pero que no utilice la memoria de nuestros seres queridos asesinados para ganar un efímero segundo de cámaras que tanto parece necesitar.”
En la misma línea, el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, apuntó que “el problema más grave que tenemos con D’Elía es que él les está estrechando la mano a los responsables máximos del atentado”. Donzis agregó que Rabbani “fue quien acompañó al suicida, quien lo recibió, quien lo cobijó durante todos los días, quien lo ayudó a comprar la camioneta”.
La DAIA extendió sus reproches a la esposa de D’Elía, Alicia Sánchez, diputada bonaerense, y sostuvo que en su calidad de funcionaria pública es “una afrenta” que haya participado del viaje.
En el plano judicial, el juez Canicoba Corral rechazó la idea de que el encuentro de D’Elía con el prófugo de la causa AMIA pueda encuadrarse como un delito. “El señor D’Elía cree que obra bien (al viajar a Irán) y es dueño de hacer lo que le plazca”, declaró el magistrado a los periodistas en las puertas de los tribunales de Comodoro Py.
En la Cámara de Diputados, la Coalición Cívica y el PRO presentaron proyectos de declaración contra el dirigente piquetero. Con la firma de Elisa Carrió y Christian Gribaudo, los textos le reprocharon a D’Elía “herir” al pueblo argentino.