PRENSA

Un ex cónsul acusado de robo dice que “eran porquerías que compré”

El encargado de Negocios de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Seyed Ali Pakdaman, estaba indignado cuando en mayo pasado se comunicó con un funcionario de alta jerarquía de la Cancillería para informarle que el ex cónsul argentino en Teherán había intentado sacar “ilegalmente” de ese país “reliquias históricas”. Después de ese llamado, el canciller Jorge Taiana ordenó que se hiciera una investigación y un sumario administrativo contra el diplomático Sebastián Zaballa.
Pasaron cinco meses y la Cancillería aún no le tomó declaración a Zaballa, que actualmente ocupa un cargo en la Dirección de Africa Subsahariana, en el séptimo piso del edificio de la calle Esmeralda. En la cúpula del Ministerio de Relaciones Exteriores no lo dicen públicamente, pero creen que el incidente con el diplomático criollo está “íntimamente relacionado” con la postura de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre el pedido de captura que pesa contra el actual ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, por el atentado contra la AMIA.
En diálogo con PERFIL, Zaballa aseguró que no hay nada de valor en los elementos que aún están secuestrados en la aduana de Irán. “Había cosas que compré en Senegal, mi destino anterior. Después estuve ocho años en Irán, donde compré un montón de porquerías”, explicó el diplomático.
Para la agencia de noticias oficial de Irán las cosas no son así: el diplomático argentino habría estado “incumpliendo todas las reglas diplomáticas y aduaneras, había empaquetado objetos que pesaban cuatro toneladas en 318 cajones” y “quería trasladar objetos inestimables de nuestro patrimonio cultural e histórico”. Las autoridades del país islámico también señalaron que en las cajas había “armas antiguas, miles de monedas de oro y de plata de diferentes épocas, manuscritos religiosos históricos y cuadros”.
Según Zaballa, “no hay ningún container, son una serie de cajas. Nada más”.

Piden prisión de Menem
El fiscal Alberto Nisman pidió ayer a la Cámara Federal porteña ad hoc que ordene las detenciones inmediatas del senador y ex presidente Carlos Menem, del ex juez Juan José Galeano, del ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy y del ex comisario federal Jorge Palacios, procesados por haber encubierto la “pista siria” en la investigación por la masacre de la AMIA.
Para Nisman, la Justicia debe ordenar el arresto porque “resultaría ilógico asumir que el poder político e institucional que los imputados gozaron hoy día no será utilizado, ahora en beneficio propio, para entorpecer el avance de la pesquisa”.
“Aquí se investigan las consecuencias de un plan deliberado que partió de sujetos que abusaron inescrupulosamente del máximo poder político del Estado para ponerlo al servicio de, al menos, uno de los principales sospechosos de un atentado terrorista”, escribió Nisman en la presentación a la que accedió DyN.