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Revista Compromiso de la DAIA | Entrevista a Claudia Rey, supervisora escolar adjunta de la Región VII de CABA

La supervisora escolar adjunta de la Región VII de CABA, Claudia Rey, dialogó con la Revista Compromiso de la DAIA. La primera mujer en convertirse en rectora mujer de un colegio tradicional liderado por hombres como es el Otto Krause recibió mensajes hostiles y amenazas, pero destacó que “fui muy bien recibida por la comunidad, me abrieron las puertas y lo más importante me abrieron su consideración, respeto, y brindaron su amistad”.

Compromiso: ¿Qué significó a nivel profesional convertirse en la primera rectora mujer de un colegio tradicional liderado por hombres como es el Otto Krause?

Claudia Rey: Fue la culminación de mi carrera Docente que comenzó el 6 de abril de 1979, en la ENET No8 “Paula Albarracín de Sarmiento. El desafío fue inmenso, tomado con la mayor responsabilidad, dado que gané el cargo de Rectora por concurso, según lo normado en el Estatuto del Docente, salí primera en el concurso y elegí el Otto Krause.

Desde la Dirección de Área técnica de ese momento me facilitaron poder tomar contacto con la conducción, para conocer la Institución y tomar las decisiones que considerara.

Ser Rectora de la primera escuela industrial de la Nación fue un desafío enorme, por la tradición, la cultura institucional, las tensiones entre los agentes, las especialidades, etc. dado que debí poner en juego toda mi experiencia y mi expertiz en Gestión Educativa, para poder desempeñarme como Rectora.

C: ¿De qué manera fue recibida por la comunidad educativa?

C.R.: De forma excelente, fui muy bien recibida por la comunidad, me abrieron las puertas y lo más importante me abrieron su consideración, respeto, y brindaron su amistad.

C: ¿Cuándo comienza a recibir mensajes hostiles?

C.R.: Al mes de incorporarme a la institución.

C: ¿En qué consistían las amenazas y el hostigamiento y de qué modo se resolvió la situación?

C.R: Me fue entregado un paquete, que simulaba ser enviado a través del correo argentino y que contenía objetos y juguetes sexuales, a partir de su recepción, comencé a recibir por whatsapp amenazas por el celular, que muy pocos del Otto Krause tenían, donde me decían que si no renunciaba iban a publicar en el Ministerio y en la escuela las fotos de lo recibido, como yo había hecho la denuncia policial y judicial y no respondía, comenzaron a amenazarme de muerte. Las amenazas eran claramente de género, tratando de imputarme todo tipo de ilícitos, hasta de colocar una bomba en el establecimiento si no renunciaba.

C: ¿Qué tipo de apoyo recibió de parte de la institución?

C.R.: En un principio no podía decir nada de lo que me ocurría, cuando la ministra de Educación Soledad Acuña se enteró y publicó en sus redes su apoyo y concurrió a la escuela donde se citaron a todos los rectores de las escuelas técnicas, todos los supervisores, el director de educación técnica Néstor Policaro, todo el personal de la Dirección de Área Técnica y los distintos gremios, para hacer un desagravio público.

En ese momento en que la comunidad supo de las amenazas, su apoyo fue contundente. Lo mismo que desde la SOJAD, el Departamento de Legales del Ministerio y la procuración General del GCBA, como así también del Ministerio público Fiscal.

C: ¿De qué modo afecta la cultura machista a las mujeres que llegan a la institución?

C.R.: No noté cultura machista en la Institución, que es abierta a los cambios que la sociedad ha producido, el problema fue no haber sido títere de dos personas que habían manipulado siempre a los Rectores del Otto Krause y ejerciendo violencia simbólica en quién se les interponía, o les marcaba los límites.

En el Otto Krause en el año 1969 se recibió la primera mujer técnica de la República Argentina, de la Especialidad Química, y en el año 2009, se recibió de la misma especialidad la primera alumna trans.

C: A partir de su llegada al Rectorado ¿qué iniciativas se han tomado o se piensan encarar para fomentar la convivencia y la igualdad de género a nivel institucional?

C.R.: Siempre se dio espacio a todo integrante de la comunidad, más allá de los años de servicio, del género, de las preferencias de cualquier tipo, se ha trabajado mucho en el tema género, no se permitió que se atacara a los varones invocando misoginia, como algunas mujeres intentaba, a partir de lo ocurrido, porque no era veraz, ni que se degradara a nadie por ninguna razón, respetando los derechos que todos tenemos en tanto personas.