PRENSA

Los ataques a judíos en Francia provocan temor

Por AlíAM NOSSITER. Fue el pesado volumen encuadernado en cuero de la Torá que cargaba lo que protegió a Benjamín Amsellem de los golpes con machete.
Su atacante, un adolescente que según la Policía estaba inspirado en el Estado Islámico, trataba de decapitar a Amsellem, profesor en una escuela judía local.
Pero Amsellem utilizó la Torá para desviar la cuchilla y salvarse.
Fue el tercer ataque con arma blanca contra 1111 judío desde octubre en Marsella, ciudad donde la población judía, de alrededor de 70 mil, es la segunda más grande de Francia, después de París. Y fue el ejemplo más reciente de cómo Franciaenfrentatantola amenaza general del terrorismo, sobre lodo tras dos ataques a gran escala en París el año pasado, como una cepa particular de antisemitismo que ha dejado a muchos judíos franceses profundamente desconcertados.
«Esto fue lo que reclamó un individuo que invocó a Daesh, quien quería matar a un judío. Es sumamente grave», dijo la máxima autoridad de la Policía de Marsella, Laurcnt Nunez. «Daesh» son las si glas árabes para el Estado Islámico, también conocido como ISIS.
Entre los judíos aquí, el ataque contra Amsellem ha sido recibido con una mezcla de enojo y resignación, una respuesta condicionada por la historia de antisemitismo en Francia, junto con el reconocimiento de que el jihadismo global ha convertido a los judíos franceses en objetivos favoritos.
Amsellem explicó que le tomó sólo unos segundos entender lo que estaba pasando aquel lunes de mediados de enero: un extraño intentaba matarlo porque llevaba una kipá judía.
Funcionarios franceses condenaron el ataque — desde el presidente hasta los niveles inferiores.
Pero éste es un país que aún lucha con su complicada historia con los judíos, y equilibra su ideal de una sociedad pública laica con las creencias e identidades de sus minorías religiosas y étnicas.
Luego del ataque contra Amsellem, un funcionarlo de alto rango de la comunidad pidió a los judíos dejar de usar kipás en público, lo que provocó una reacción furiosa de otros líderes de la comunidad en París.
«Era mí deber», dijo el funcionario, Zvi Animar.» Mi único objetivo era preservar la vida humana».
Funcionarios en Francia dijeron que el adolescente sospechoso no tiene conexión conocida con grupos radicales, no tiene antecedentes penales y parece haberse auto- radicalizado sentado frente a su computadora —conectado a sitios web jihadistas por horas y horas.
Después de una serie de ser vicios matutinos recientes en la Gran Sinagoga, se habló sobre el ataque contra Amsellem, pero estuvo apenas cargado de ansiedad.
«No nos sorprende tanto», dijo Michele Allouche. «Lo esperábamos. Hay un gran antisemitismo en Francia».