PRENSA

Condenas a granel

Durante todo el día de ayer se multiplicaron los repudios de dirigentes religiosos, políticos y autoridades a lo sucedido en la Catedral. El presidente de la DAIA, Julio Schlosser, definió como «bochornoso y doloroso que esta gente agreda y profane un sitio sagrado». Por lo sucedido, dijo, debería radicarse una denuncia penal y «la tiene que hacer un fiscal que actúe de oficio» o Mario Poli, el arzobispo porteño, que oficiaba el encuentro, porque «esto fue en su casa». Por su parte, el INADI radicó una denuncia penal por «incitación al odio religioso». Luego de reunirse con Schlosser, quien se encontraba en la Catedral al momento de la irrupción lefebvrista, el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, declaró su «más enérgico repudio» y su «rechazo absoluto ante esta muestra de intolerancia que agravia a toda la comunidad argentina, que históricamente se sustenta en valores de respeto y de convivencia pacífica entre sus habitantes». Por otra parte, hoy la Legislatura porteña tratará una declaración de repudio basada en proyectos de Victoria Morales Gorleri, Daniel Lipovetzky, Juan Cabandié y Claudio Presman.