PRENSA

Olvidados

Rudolf Brazda, el último superviviente de los “triángulos rosas”, los deportados por el régimen nazi por homosexualidad, murió ayer a los 93 años en una casa para ancianos de la localidad alsaciana de Batzenheim, en Francia. Brazda fue detenido varias veces durante el régimen nazi en Alemania y la última vez sobrevivió tres años en el campo de exterminio de Buchenwald. En sus últimos años de vida, Brazda se incorporó a la agrupación Oublié-e-s (Olvidados/as), que tutela la memoria del Holocausto.