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Misteriosa historia de un afgano en el país. Por Hugo Alconada Mon

Bhirom Bhakdi Pavin. O, quizás, Ewaz Alí Mohammad Zaman. Nadie sabe con certeza su nombre. Ni mucho más sobre él. Y ésa es la punta de un ovillo con ramificaciones en el mundo árabe, los talibanes y, según las sospechas de los investigadores, el terrorismo iraní.
Pavin/Zaman, al parecer afgano pero con pasaporte de Tailandia, se encuentra detenido desde febrero en la Argentina. A partir de entonces es el protagonista de una investigación reservada sobre el paso por el país de por lo menos otros 7 u 8 sospechosos de vínculos con el terrorismo islámico, según confirmaron a LA NACION tres fuentes oficiales independientes entre sí y al tanto de esa pesquisa. El detenido, al igual que los demás viajeros que están bajo la lupa, pasó por la Argentina como escala intermedia entre Europa y Aus-
tralia, su presunto destino final. Para eso, acumularon escalas en varios otros países de América latina: Brasil, México, Chile, Perú y, en especial, Ecuador, según reconstruyó LA NACION.
La circulación de viajeros de similares características sospechosas se amplió a una docena, en total, por toda América del Sur, algo que ya se evaluó con interlocutores chilenos. Al parecer, todos pasaron o intentaron pasar por los aeropuertos de Ezeiza o Pudahuel (Chile), los únicos de la región vinculados con Australia.
Los gobiernos de Alemania, Estados Unidos y Francia, entre otros, están al tanto de los «incidentes» registrados en la Argentina: dos iraquíes deportados desde México, dos paquistaníes con pasaporte indonesio y varios expulsados por Migraciones. Todo esto, sumado a la presencia, al menos colateral, de diplomáticos iraníes alrededor de algunos de estos viajeros, según indicaron a LA NACION esas fuentes oficiales.
La embajada de Australia, por su parte, informó que «no está al tanto de estos casos», ante la consulta formal de LA NACION. Otras voces consignan, no obstante, que se abordó a nivel consular, de manera reservada, dado su carácter «controversial», e indicaron que, en el caso de Pavin/Zaman, se desconoce aún si Australia era «su destino final».
Derrotero paradigmático
El derrotero de Pavin/Zaman resulta paradigmático. Detenido por uso de documentos falsos en febrero último, cuando intentó salir del país tras una estada de 24 horas, declaró ante la justicia argentina que nació en Afganistán, pero que entre 2001 -año del atentado contra las Torres Gemelas- y 2005 se marchó a trabajar a Irán.
Entre junio y diciembre de ese año, recordó, retornó a su país natal, donde según él trabajó como traductor de las fuerzas militares de Estados Unidos a cambio de 350 dólares por mes.
Según su relato, su colaboración con las tropas norteamericanas desencadenó la furia de los talibanes, quienes asesinaron a su padre como represalia a mediados de diciembre de 2005.
Retornó entonces «por temor» a Irán, donde vivió tranquilo junto con un hermano hasta fines de 2009, cuando comenzó a recibir «llamadas amenazantes en su celular de los talibanes», según afirmó durante su declaración indagatoria.
Esas amenazas, declaró, lo llevaron a escapar. Compró su pasaporte en Dubai y, desde entonces, busca un país que lo acepte como refugiado. Pensó que Australia podía ser ese lugar, pero ahora, dada su detención, su defensor oficial pidió ese estatus especial a las autoridades argentinas.
Su relato, sin embargo, acumula varios puntos oscuros. El primero, que su pasaporte falso fue denunciado como extraviado en Estados Unidos. Ese país, a su vez, negó todo vínculo entre él y sus fuerzas militares o de inteligencia. Y la Secretaría de Inteligencia (SIDE) detectó que compró su pasaje aéreo con una tarjeta de crédito Visa emitida en Francia, según consta en el expediente judicial.
Tras pasar por Brasil, Ecuador y Chile, Pavin/Zaman arribó a la Argentina, donde planeó quedarse por apenas 24 horas. Y a pesar de su compleja situación económica, la persecución de los talibanes y su búsqueda desesperada de un país que le otorgue estatus de refugiado, se alojó en el lujoso hotel Marriott Plaza. Según él, «por recomendación de un taxista».
Al día siguiente, cuando retornó a Ezeiza y presentó su pasaporte para continuar su periplo aéreo rumbo a Australia, los oficiales de Migraciones sospecharon de la autenticidad del pasaporte.
Y allí mismo él mostró copias del documento con la que sería su verdadera identidad -es decir, Ewaz Alí Mohammad Zaman- que guardaba como archivo en su teléfono celular
Detenido, quedó a disposición del juez federal Alberto Santamarina, que instruyó una investigación preliminar y luego giró al Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, que integran Carlos Rozanski, Carlos Falcone y Mario Portela.
Ese tribunal lo juzgará por el uso de un documento falso, un delito con una pena mínima de 3 años, por lo que podría ser excarcelado y resolverse su situación en un juicio abreviado.
Embajador iraní
El dilema alrededor de Pavin/Zaman excede, sin embargo, su situación procesal. La justicia argentina ni siquiera sabe con certeza cuál es su verdadero nombre y, por lo tanto, si arrastra algún pedido de captura internacional.
«No sabemos qué hay detrás, ni lo podemos liberar hasta saber quién es, pero la pregunta es cómo podemos identificarlo. Lo que es posible es que giremos todo a un juzgado federal por las posibles sospechas de terrorismo», anticipó una fuente judicial desde La Plata.
La cautela de los investigadores se agigantó, además, al revisar su teléfono celular Nokia. La SIDE detectó al menos una foto de Pavin/Zaman con el embajador iraní ante Ecuador, según confirmaron a LA NACION dos fuentes al tanto de la pesquisa.
Interrogado sobre eso, Pavin/Zaman dijo que recaló en Ecuador durante 15 días, que conversando en un restaurante surgió la posibilidad de ganar un poco de dinero y que le ofrecieron trabajar en un centro cultural iraní a cambio de 60 dólares por semana, lo que autorizó el propio embajador, aunque aclaró que el jornal se lo habría pagado un colaborador.
Según Pavin/Zaman, la copia de su pasaporte verdadero, es decir, a nombre de Zaman, estaría en la embajada de la República de Irán en Ecuador.
DETALLES Y PROTAGONISTAS DEL CASO HECTOR ICAZURIAGA
Jefe de la Secretaria de Inteligencia
• Las sospechas. Los investigadores creen que los sospechosos circulaban con destino final a Australia y que hicieron escalas en varios países de América latina: la Argentina, Brasil, México, Chile, Perú y Ecuador.
• El caso. Pavin/Zaman, detenido en la Argentina, es el protagonista de una investigación reservada sobre el paso por el país de al menos otros 7 u 8 sospechosos de vínculos con el terrorismo islámico.
• El impacto. Los gobiernos de Alemania, Estados Unidos y Francia, entre otros, están al tanto de los «incidentes» registrados en la Argentina.
• Versión oficial. Ante la consulta formal elevada por LA NACION, la embajada de Australia informó que «no está al tanto de estos casos».
Carlos Rozanski
Juez Federal de La Plata
• Un viajero peculiar. Pavin/Zaman fue detenido por uso de documentos falsos en febrero último, cuando intentó salir del país tras una estada de 24 horas.
• Identidad confusa. El sospechoso declaró ante la justicia argentina que nació en Afganistán, pero que entre 2001 -año del atentado contra las Torres Gemelas- y 2005 se marchó a trabajar a Irán.
• Amenazas. Ante los jueces, Pavin/Zaman dijo que recibía amenazas de grupos talibanes en su celular en Irán y que eso lo llevó a escapar. Declaró que compró su pasaporte en Dubai y, desde entonces, busca un país que lo acepte como refugiado. Pensó que Australia podía ser ese lugar, pero ahora, dada su detención, su defensor oficial pidió ese estatus especial a las autoridades argentinas.